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Las mejores aceleradoras del país nos dicen cómo pasar de la idea al negocio

No sabrás si tu idea es factible hasta que no te lances al mercado.



TU PRIMER OBJETIVO ES CONSEGUIR TRACCIÓN

Para saber si la idea es “viable como negocio habrá que esperar a que esté en el mercado, aunque se puede ir haciendo a través de la metodología Lean una validación previa con entrevistas. No quiere decir que el producto que esté en el mercado sea un producto perfecto, o incluso puede ser lanzar un Kickstarter y estar entregando el producto seis meses después si ese Kickstarter consigue el objetivo que se había marcado, para mí también es viable. Todo depende un poco del tipo de proyecto. Cada uno tiene un recorrido pero si tuviera que decir que a partir de aquí tiene viabilidad es cuando realmente vemos que al menos hay seis meses de ventas de forma recurrente”, comenta Marta Nogueras, directora de proyectos de Lanzadera.


IR MARCANDO HITOS EN EL CAMINO

“Nosotros trabajamos mucho con metodologías ágiles. Hacemos Scream de una semana con objetivos cortoplacistas que nos permiten, por un lado, tener la capacidad de pivotar más rápido y, por otro, tener una motivación al ver que vamos obteniendo resultados. En un ecommerce, por ejemplo, lo ideal sería validar quién es nuestro cliente, lanzar unas primeras campañas relativamente baratas con productos que sepamos que pueden tener cierto impacto, ver la respuesta del usuario, ver si el precio es el correcto, y empezar a pivotar y modificar los diferentes elementos para ir generando una cantidad de datos suficiente para tomar decisiones y mejorar el modelo de negocio hasta que tenga éxito”, comenta Jaime Guillot, managing director de la oficina de Demium.


EL JUEGO DE EQUILIBRIOS DE ITERAR Y PIVOTAR

Un problema habitual al montar una startup es que vamos a tener que ir introduciendo cambios en el modelo de negocio a medida que vamos testando el producto o servicio. Y hay que saber bien cómo de radicales deben ser estos cambios. En términos de Lean Startup, “diferenciamos entre lo que se llama iterar y lo que se llama pivotar. Uno parte de una hipótesis y va iterando, va haciendo pequeños ajustes de una hipótesis para saber si esa hipótesis se cumple o no a la hora de resolver un problema o de plantear una solución concreta al problema que ha detectado. Pero si después de muchas iteraciones tú no estás cumpliendo tu objetivo, y eso puede ser una cuestión de semanas o de meses, pasas de una iteración a pivotar, que es un cambio mucho más drástico en tu modelo de negocio. Y a veces pivotar es lo que puede salvar un negocio, pero otras es un intento desesperado de seguir con vida y tampoco hay que pivotar por pivotar”, advierte Álvaro Cuesta.



PREPARAR UN PRODUCTO MÍNIMO VIABLE (MVP)

El Producto mínimo viable es el desarrollo mínimo para probar el negocio. Y como bien dice el nombre tiene que ser lo mínimo para el propósito que tenemos, que es validar la idea. Y es un concepto que se adapta a cualquier modelo de startup. “Si quieres lanzar una crema de manos orgánica, por ejemplo, para vender online, no te vas a poner a desarrollar una plataforma de ecommerce, coges un Magento o un Shopify y montas la tienda. O te pones en Amazon y más tarde ya creas tu propia tienda. La idea es testar de la forma más sencilla posible y con el mínimo coste, para ver que funciona”, comenta Jesús Monleón, cofundador de SeedRocket.


La capacidad para salir al mercado con lo mínimo es clave en el mundo startup. “Muchos emprendedores se estrellan por querer desarrollar casi el producto ya acabado. Desarrolla lo mínimo necesario y lánzalo enseguida para validarlo, aplicando el Lean Startup. O sea, lanzo el MVP, testeo, modifico el producto, testeo, saco conclusiones, modifico… Esa es la manera de lanzarlo”, explica Quino Fernández, director de Conector.


¿NECESITO UN CTO?

Otra duda habitual en estos proyectos es si contratar desde el principio al responsable de tecnología. O, incluso, si hacerlo socio. Y la respuesta es: si es una startup muy tecnológica, incluye un perfil técnico lo antes posible. Si no lo es, puedes esperar más. Como explica Marta Nogueras, “plantear un proyecto emprendedor basado en tecnología y que no haya nadie en el equipo que cubra la pata tecnológica y técnica del proyecto es un error. Entendemos que al principio pueda haber una alternativa de externalizarlo, pero a medio plazo va a ser totalmente necesario tener esa parte cubierta dentro del equipo de forma interna porque se puede perder el control del prototipo que se está haciendo. No tiene por qué ser socio. Pero sí debe estar en el equipo”.


ENCUENTRA TU MODELO DE INGRESOS

Muchas ideas tienen aceptación en el mercado, consiguen usuarios, pero luego no son rentables porque no han pensado en el modelo de ingresos. O el que han pensado no es suficiente para subsistir. Por eso, lo ideal es “encontrar el modelo de negocio principal y un par de modelos de negocio que sean secundarios e irlos testeando en el mercado. Un ejemplo sería Spotify, con un modelo de negocio principal que es la suscripción y una línea de ingresos secundaria basada en la publicidad de empresas. Pero, además, están todos los datos que son capaces de generar y que también se pueden monetizar”, comenta Marta Nogueras.


NO TE OBSESIONES CON UNA IDEA ESCALABLE

La idea no tiene por qué ser escalable desde el principio. A veces esa escalabilidad se encuentra con las iteraciones o pivotes. “Céntrate en que cubra una necesidad. Y luego verás como le metes el modelo de negocio. Hay gente que el primer día ya quiere empezar a cobrar y a ganar dinero. Y no siempre es así. Por ejemplo, en Wallapop nunca les pareció que el modelo de negocio fuera relevante, solo al final. Querían tener tracción. O sea, que la gente utilizase su producto. Y eso dependerá mucho del inversor y del emprendedor”, explica Jesús Monleón.


¿QUÉ PLAZO DEBEMOS PONERNOS PARA CONSEGUIR LOS PRIMEROS INGRESOS?

“Los plazos dependen del proyecto. Si hablamos de un proyecto más ecommerce, yo creo que en unos dos meses, tres meses, podemos estar validando si eso funciona bien. Podemos subir el producto, hacer las primeras campañas de marketing, targetizar mucho mejor a nuestros clientes y nuestro mercado y hasta conseguir ingresos. Digamos que en esa parte es mucho más sencillo un ecommerce que un proyecto SaaS o un Wallapop, que son modelos de negocio que necesitan una comunidad muy grande, levantar mucho capital y un tiempo largo antes de conseguir ingresos”, comenta Jaime Guillot. (Emprendedores)


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Imagen superior tomada de WIX


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